Sobre Ami Creations
Todo nació en el año 2024 cuando llevaba casi 6 años trabajando en una oficina. Tenía un trabajo que hacía que tuviera que dejar toda mi creatividad solo como un hobby, pero como estaba tan cansada, al final llegué a simplemente vivir para trabajar.
Estaba trabajando en este lugar con un contrato de trabajo, un sueldo fijo y proyección para convertirme en la futura jefa del área, pero realmente no me emocionaba nada de esto.
Comencé con mucha ilusión, pero sin saber tanto lo que quería que fuera mi nicho, porque pensaba que tenía que hacer algo que llamara mucho la atención, pese a que no me gustara tanto la idea.
Compré algo de materiales que creía serían los esenciales para lo que quería (Debo decir que invertí más de lo que les recomendaría) y simplemente lo hice. En Septiembre de 2024 abrí mi cuenta de Instagram @amicreationscl solo habiendo creado mis logos, hecho una lista de las cosas que quería hacer y con muchas ganas de aprender en el proceso.
Me encantaba desde pequeña hacer cosas relacionadas al diseño gráfico, por lo que debido a eso y la experiencia universitaria que tuve, manejaba bastante bien los programas que eran necesarios para crear mi logo, stickers, bases de productos y más.
Al principio, amigos comenzaron a pedirme los primeros productos de Ami Creations, imanes personalizados. Y como me empezó a gustar la cosa y tenía ganas de más, empecé a crear de todo: Tarjetas personalizadas, álbumes de láminas, cupones y mucho más. Hasta que un día hice mis primeros stickers y me reconectó con mi versión más chiquitita, la versión que vendía stickers en el colegio a los 6 años y que amaba decorar todo con ellos.
Con el tiempo, mi catálogo de personalizados fue creciendo muchísimo, pero también el tiempo que debía dedicarle a estos productos, ya que al hacer productos donde se puede elegir desde el color, hasta las frases, imágenes y canciones, hacer todo yo sola ya no era una posibilidad para mi.
Comencé entonces a migrar hacia mi real sueño, hacer stickers y productos para journaling ya que era uno de los hobbies que más me gustaba hacer fuera de mi horario laboral, porque me conectaba conmigo misma, lo que estaba sintiendo o pensando y habían muchas cosas que yo veía en ciertos países que aún no se encontraban en Chile.
Estaba trabajando en este lugar con un contrato de trabajo, un sueldo fijo y proyección para convertirme en la futura jefa del área, pero realmente no me emocionaba nada de esto.
La creatividad para mi es un medio que me ayuda a recargar de energía, regular emocionalmente y permitir seguir con ganas, así que dejarlo de lado solo hizo que me enfermara más y más.
Un día decidí apostar por una idea que surgió en uno de los momentos fantasiosos que uno tiene cuando está cansado y esa idea era crear mi propio emprendimiento en donde brindara a las personas productos personalizados ya que yo tenía mil ideas y sabía que en ocasiones, uno quiere regalar o tener algo bonito, pero no tiene la motricidad fina, las ideas o la maquinaria para hacerlo.
Comencé con mucha ilusión, pero sin saber tanto lo que quería que fuera mi nicho, porque pensaba que tenía que hacer algo que llamara mucho la atención, pese a que no me gustara tanto la idea.
Compré algo de materiales que creía serían los esenciales para lo que quería (Debo decir que invertí más de lo que les recomendaría) y simplemente lo hice. En Septiembre de 2024 abrí mi cuenta de Instagram @amicreationscl solo habiendo creado mis logos, hecho una lista de las cosas que quería hacer y con muchas ganas de aprender en el proceso.
Me encantaba desde pequeña hacer cosas relacionadas al diseño gráfico, por lo que debido a eso y la experiencia universitaria que tuve, manejaba bastante bien los programas que eran necesarios para crear mi logo, stickers, bases de productos y más.
Al principio, amigos comenzaron a pedirme los primeros productos de Ami Creations, imanes personalizados. Y como me empezó a gustar la cosa y tenía ganas de más, empecé a crear de todo: Tarjetas personalizadas, álbumes de láminas, cupones y mucho más. Hasta que un día hice mis primeros stickers y me reconectó con mi versión más chiquitita, la versión que vendía stickers en el colegio a los 6 años y que amaba decorar todo con ellos.
Con el tiempo, mi catálogo de personalizados fue creciendo muchísimo, pero también el tiempo que debía dedicarle a estos productos, ya que al hacer productos donde se puede elegir desde el color, hasta las frases, imágenes y canciones, hacer todo yo sola ya no era una posibilidad para mi.
Comencé entonces a migrar hacia mi real sueño, hacer stickers y productos para journaling ya que era uno de los hobbies que más me gustaba hacer fuera de mi horario laboral, porque me conectaba conmigo misma, lo que estaba sintiendo o pensando y habían muchas cosas que yo veía en ciertos países que aún no se encontraban en Chile.
Hoy ya tengo un catálogo enorme de productos hechos por mi y desarrollados con ideas propias, de amigas, de clientas; que pude traer a un formato físico que hoy muchas personas en Todo Chile pueden comprar para poder desarrollar su lado más creativo y trabajar en su bienestar.